QUE LA TIERRA NO TIEMBLE

25 Nov

PPK melcocha

Probablemente los anuncios del domingo 24 de Noviembre –de los que me enteré al día siguiente por la llamada  de una amiga- y el despliegue publicitario promoviendo una agenda gay no hubieran sorprendido tanto si no hubiera sido el mismo PPK quien hace dos años se presentó como una persona con un trasfondo familiar de principios ciertos. En todo caso, si nunca quiso portar esa imagen que creímos ver,  aceptemos que a veces se entiende mal,  queremos ver y creer de acuerdo a nuestro propio deseo, porque revisando las noticias, la web, las auspiciosas presentaciones, en realidad PPK nunca ha sido muy claro, ¡y cómo venimos a caer en cuenta!. Lo que importa ahora es que dicho despliegue pro gay es una confirmación de algo serio e importante: Ni ser uno de los más pintados –en términos académicos y políticos-   significa entender la relación moral-resultados a largo plazo.

No se trata de moralismo. Dejemos eso para la religiosidad hipócrita y sin conexión a una manera inteligente de vivir.  Se trata de lógica[1]. De promover lo que razonablemente dará los mejores resultados en una sociedad.  Si no queremos ir a estudios profundos, es fácil identificar en la historia a sociedades en declive con tiempos de laxitud moral y libertinaje. Estos han sido la señal inequívoca de una decadencia que eventualmente terminaría en derrumbe. El hecho de que estas señales se den en la sociedad global hace más difícil identificarla como el fenómeno que muestra decadencia hoy, sumando a eso que los padres –equivocados- del Modernismo sin Dios, como Marx y Weber, pronosticaron que con el saber la religión se esfumaría del planeta, y segundo, y como resultado de lo anterior porque la agenda anti Dios ha adoptado toda clase de viejos vicios como si fuera modernidad.

Pero además si pensamos en profundidad en el fundamento que una sociedad necesita para que sus instituciones –entre ellas el Estado- prosperen y funcionen correctamente, es obvio que PPK y compañía han perdido hasta la pista académica. No voy a poner los mapas de The World Values Survey, y de las investigaciones que científicos como Ronald Inglehart  muchos otros están llevando a cabo en todo el mundo.  He publicado esos mapas muchas veces para ilustrar lo que escribo. Además, están en la web, y la institución que investiga tiene sus oficinas en la PUCP en Lima. Lo que importa es recalcar una vez más que en todo tipo de investigación llevada a cabo desde los 90, se trate de percepción de bienestar, economía o política, los mejores resultados los arroja el racimo de naciones de cimiento cultural protestante, es decir, las naciones con fuerte base moral bíblica. Siempre. Y no está demás decir que esos mismos mapas están mostrando los cambios positivos en los países emergentes, todas sociedades en donde hay una emergencia del Cristianismo y sus bases bíblicas.

Perú, con todos sus problemas, ha sido hasta hoy baluarte de esa moral, la que da los buenos resultados a largo plazo.    Es paradójico para muchos que no entienden el proceso de cristianización de Latinoamérica. Porque tenemos un culto racional y comprobado, el que mejores resultados ha dado en la historia, podemos liberarnos del mito de las universidades famosas. Que ellas se ocupen de sus países en crisis insolubles.  La racionalidad verdadera  no necesita diplomas… y lo que ha pasado ayer es una muestra.



[1] En la epístola a los Romanos, cap 12.1,  el apóstol Pablo describe a la fe cristiana como un culto lógico en el idioma griego original.  Este término ha sido traducido como “racional”.  Pablo argumenta que la fe cristiana funciona porque es razonable, concuerda con las leyes inamovibles de la vida en todo campo

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