Para que no veamos "repartijas"

05 Sep

La famosa “repartija” de  posiciones  públicas clave que presenciamos hace unas semanas los peruanos ya quedó como parte del “folklore” vergonzoso de nuestra política, el término mismo es ahora “léxico” de cultura política.  Debería ser claro que el escándalo no nos deja pensar en algo más importante:  ¿Necesitamos esas instituciones “repartidas” … o  son simplemente  creación de una política que es más que nada juego de poder,  precisamente por sí mismas causa de la corruptela.

Para empezar, una “Defensoría del Pueblo” es una redundancia impresionante. No basta con tener una Constitución, normativa y un Poder Judicial bien extenso- aunque ineficaz, huelguista –la huelga anual parece su religión, y cobran por “huelguear”, sí pues, ya es verbo- y exasperante. Tenemos una institución que se supone debe defendernos del hecho de que la ley que  defiende nuestros derechos no nos  defienda…. Trabalenguas real.  ¿Nos está defendiendo? ¿Han disminuido la injusticia y la corrupción?  La Defensoría le cuesta al pueblo peruano.  Según información que podemos encontrar en la web, el proyecto de presupuesto institucional 2013, ante la Comisión de Presupuesto y Cuenta General de la República, asigna a la Denfensoría del Pueblo una partida de 41 millones 405 mil 200 soles para el ejercicio fiscal del 2013¿Por qué no asignar esa partida a contratar profesionales de buen perfil y educados en el Poder Judicial, y con GANAS DE TRABAJAR?

La Defensoría, así como otras instituciones –Policía Nacional, Serenazgos, y hasta huachimanes privados- creadas porque el sistema judicial no funciona es absolutamePleno del Congresonte impensable en una sociedad que entiende “autogobierno” desde su casa, su cuadra y su barrio, y llevará esa mentalidad a las esferas de gobierno, un gobierno con un Estado limitado en funciones y con un fuerte Poder Judicial, constituído por jueces en cada barrio.  Es el Estado  Judicial que una sociedad libre y productiva necesita.

Igual el BCR, organización que centraliza funciones propias de lo que hoy en día se llama “macroeconomía”, diferente de la microeconomía ciudadana, generalmente  divorciada de ésta… una economía que habla  en el Perú de millones, de emergencia, de solvencia, toda la solvencia que aún millones de peruanos no  tienen.   El BCR por ejemplo, decide la política monetaria, cuando en un esquema libertario el valor de la moneda se define por la capacidad productiva de un pueblo, su solvencia, la equidad de su sistema económico y su respaldo.  Un Banco central va a ser hasta innecesario en una sociedad donde la economía ciudadana es fuerte.

Entonces… ¿vamos a pensar por principio y poner soluciones morales en lugar continuar AGRANDANDO UN ESTADO QUE CADA DÌA NOS CUESTA MAS Y FUNCIONA MENOS? ¿ y que los políticos tradicionales se “reparten” en jugosos puestos?  Para hacerlo hay que entender que moral es ninguna otra cosa sino inteligencia a largo plazo. 

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