ESTE IMPARABLE DESENFRENO

08 Jul

En los últimos 20 años en varios países Latinoamericanos,  los ciudadanos hemos sido testigos no sólo de la típica carrera por el poder de los políticos tradicionales -esos que vienen de canteras conocidas e históricas tales como el APRA- de las iniciativas aparentemente frescas y prometedoras de “outsiders”, que finalmente devinieron en tradicionales y corruptos como el que más, sino de una emergente casta de evangélicos, no pocos de ellos pastores. El término casta aplica por las características que ellos comparten, lo que los hace fácil de tipificar.  Aquí una descripción por puntos del tema “evangélicos en la carrera”:

  • No ofrecen una posición unificada (como es absolutamente imperativo que sea) y autoritativa. Aunque la Biblia siga siendo el libro del juramento… a muy pocos se les ha dado por ir por ese camino. En estos días he vuelto a verificar esa rampante ignorancia de la magnífica herencia del pensamiento judeo-cristiano. Hay desde los que promueven doctrinas más que nada económicas (como si eso fuera suficiente) hasta los aferrados comunistas.
  • Por lo mismo no existe posibilidad de que trabajen juntos, ya que sus propuestas no vienen de esa voz autoritativa y unificadora. Cada uno hace lo que quiere. No hay  una visión consensual –como es lógico que sea, dado el carácter del Cristianismo- sino “opiniones”. Conversar con ellos puede dar lugar a que le pateen a uno el tablero ya que se trata, limpiamente, de “estamos en democracia, tú con tu opinión, yo con la mía”.
  •  Por lo mismo, se trata de caudillismos personales, afianzados en a veces pobres iniciatovas eclesiásticas, desenfreno1 en los que Gollum ha prevalecido (ver “El Señor de los anillos”). Rara vez  la “figura” de una de estas iniciativas va a tomar posición de liderazgo público por elección consciente de pares. Revisemos sus cortos anales y veremos que sus movimientos iniciaron autocráticamente, antes de que los inadvertidos seguidores se adhirieran el líder ya estaba auto-electo.   Estamos lejos del movimiento ideológico sustentado por pensadores y personas capaces de formar equipos por esfera de acción en plano de igualdad

CONCLUSIÓN: “DONDE NO HAY VISIÓN, EL PUEBLO SE DESENFRENA” (Proverbio Bíblico). Sin una noción cierta y reconocida como  indiscutible, sin una voz autoritativa que reprima los  devaneos y sueños de opio, es improbable que el desenfreno de ambiciones para llegar al poder desaparezca.

 

Pero LA VERDAD NO CESA DE SER VERDAD PORQUE SE LE IGNORE ¿O no se nota en nuestras revueltas calles?

Mientras escribo este “post” recibo la noticia del descontento de la Iglesia en Honduras, y de una propuesta de evangélicos para lanzar a un personaje de la farándula en Lima.

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